Una de las principales noticias de este fin de semana ha sido la manifestación de diversas asociaciones provida en unas cincuenta ciudades de España. Sólo en Madrid se reunieron
alrededor de medio millón de personas para protestar por la reforma de la ley del aborto que ya tiene preparada la Ministra de Igualdad, Biviana Aído. Una manifestación de esa envergadura y secundada en tantas ciudades no podía pasar inadvertida (por mucho que pese a algunos), y los informativos hablaron de ella.
Pero una cosa es hablar y otra muy distinta la manera en que algunos hablaron de la noticia. La manifestación estaba convocada sin el respaldo de ningún partido político (hay que conservar votantes), y los diputados y políticos que participaron dejaron muy claro en todo momento a las televisiones que les entrevistaron que estaban allí a título personal. A pesar de todo, un informativo abrió la noticia con el título “La derecha se manifiesta en Madrid”. Del mismo modo, una portavoz del PSOE apareció en el mismo informativo diciendo que la mano que mecía la cuna de la manifestación era la del PP.
Ante esto caben dos opciones: que esta señora esté sorda y ciega o que tenga miedo. No hay otra forma de explicar que ignorase el hecho de que los diputados estaban allí a título personal o que no se enteras de que incluso colegas de su partido participaron en la manifestación de Madrid. Pero desde luego lo que resulta inexplicable es el comportamiento de los canales de televisión, que trataron de mostrar que fue un acto esporádico y justo después de mostrar las imágenes de las manifestaciones (muy breves comparadas con la intervención del Banco de España), dedicaron un extenso reportaje comparando el proyecto de ley con el resto de países europeos, como si tratasen de justificar la reforma explicando a los españoles que esta nueva ley nos hará más europeos. Como si ponernos al nivel de la Unión en materia abortiva será seguida por un alcance de nivel en educación, cultura o producción.
Se sabía que las cadenas públicas o las pertenecientes a grupos afines al partido gobernante harían un cierto boicot informativo hacia este movimiento social; pero me llevé una grata sorpresa al ver cómo algunas trataban el tema con una imparcialidad nada característica en ellas en este tipo. Parece que aún queda gente decente que no persigue favores a cambio de licencias, favoritismos, promociones o demás. Lo que se vió este fin de semana no es sino una gota de agua en el océano de la manipulación; una enfermedad que parece haberse extendido por las televisiones, cadenas de radio y periódicos a la hora de tratar ciertos temas. Parece ser que ciertas personas consideran poco propio de personas del siglo XXI determinadas posturas e ideas; pero para ello están los canales amigos que no educan y muestran el pensar “moderno”.
Por cierto, el susodicho reportaje del que es he hablado antes decía que Holanda tiene una de las leyes más abiertas en cuanto aborto; pero curiosamente es también el país europeo con menor número de abortos gracias a un profundo programa de educación sexual; educación (no solo sexual) que parece hacer mucha falta en este país.


El conductor introdujo dos nuevas balas en el arma, se bajó del coche, depositó el cuerpo de la agente en el vehículo policial. Retiró la escopeta y prendió fuego al coche antes de ponerse de nuevo en marcha.
que, según nuestras noticias, ya se están organizando para asistir a esta convocatoria", según explicó Josep Lluis Carbonell, representante de ACAI y médico de una clínica valenciana.
Respecto a la ley española, no se detalló si las gestantes cumplen alguno de los supuestos -peligro para la salud de la madre, malformación del feto o violación-. Si no es así, se sumarán a las miles de mujeres obligadas a alegar el primer supuesto para acceder a un aborto legal en España, explicó Encina García. "Si abandonamos la hipocresía, la mayoría de los abortos está fuera de la ley".