Muy pocas veces me meto en política, pero esta semana ha habido un caso de un petolero (el New Flame), que vertió unas 24 toneladas de vetidos a las playas de Algeciras. DIcho barco estaba en aguas gibraltareñas y sus vertidos afectaron a la costa española.

Hasta ahí todo bien. Pero lo que provoca una irónica sonrisa es que cierto sector de la política estatal ha comparado esta catástrofe con la del tristemente famoso petrolero Prestige, cuando no hay ni punto de comparación entre ambas crisis.

En este caso hablamos de un vertido de fuel, chatarra y metales pesados de unas 24 toneladas cuando en el caso del Prestige hablamos de uns 70.000 toneladas de fuel. ¿Es comparable? La respuesta es obvia. Y no mejora la cosa cuando algunos de esos representantes reclaman la presencia de Nunca Mais en este momeno. La respuesta también es obvia: Nunca Mais se hizo única y exclusivamente para Galicia.

Otra cosa que llama poderosamente la atención son las medidas que se están tomando. El presidente de Andalucía, Manuel Chaves, ha dicho que va a protestar ante la Unión Europea por la irresponsabilidad del Peñón ante esta situación. Yo no recuerdo que se llevase a ninguna institución internacional al armador o la compañia del Prestige; lo último que supe sobre el particular es que ahora está atascado el juicio en Estados Unidos. Se nota que esta es una época de elecciones.

Por último, Greenpeace España ha criticado la actuación del gobierno español ante la "permisividad intolerable" del gobierno español ante situaciones como esta, según recoge La Voz de Galicia. Yo no recuerdo dónde estaba Greenpeace España cuano había pescadores recogiendo fuel con las manos desnudas a las puertas de la ría de Vigo.

Me parece que esto no se puede tolerar de ninguna de las maneras. El caso Prestige ha sido la peor catástrofe natural de los últimos años en las costas gallegas y es insultante que lo comparen con un caso con el New Flame, que no le llega ni a la suela de los zapatos.