Hace tan sólo tres semanas, todos de mis compañeros vieron esto:

Ha pasado el tiempo, y las heridas van cerrando. Las físicas,claro. El Edificio Central, que perdió casi por completo una de sus alas, está próximo a terminar de reconstruírse. Los pequeños desperfectos que se causaros tanto en la biblioteca como en otras facultades ya están arreglados, y todo el campus vuelve a respirar a pleno pulmón. Pero los alumnos no olvidamos lo que pudo pasar. Puede que este post llegue un poco tarde a mi blog, pero más vale tarde que nunca.

Se ha dicho prácticamente de todo acerca de este atentado. Personas de todos los estamentos y clases políticas ya han hecno largos manifiestos expresando su rechazo por el ataque. Pero de todos los gestos, yo me quedo con los cinco minuots de silencio que hubo al día siguiente en la explanada. Expresan una cosa muy sencilla: no va a haber debate, no va a haber llanto, gritos insultos, sólo un silencio a cada uno de los actos que perpetre esta gente.

Gracias a todos mis compañeros de clase por lo que me han enseñado,contado y ejemplificado en este tiempo.
Seguimos adelante.